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Ordeño robotizado en Agrícola Ancali: así funciona una lechería considerada una de las más grandes del mundo

Cómo funciona el ordeño robotizado (AMS) en Agrícola Ancali, Chile: robots de ordeño, tráfico de vacas, salud y nutrición, con el Dr. Trevor DeVries.

19 de octubre de 202623 min de lectura

Ordeño robotizado en Agrícola Ancali, Chile: vista aérea de los galpones con 90 robots de ordeño

VISITA TÉCNICA 2026 – CHILE

El ordeño robotizado (AMS) permite que la vaca vaya al robot cuando quiere: el sistema la identifica, limpia los pezones, coloca las pezoneras y registra producción y salud. En Agrícola Ancali, considerada una de las mayores lecherías robotizadas del mundo, durante la visita de 2026 se informaron 90 robots (72 en operación), unas 4.000 vacas en lactancia y casi 50 L/vaca/día, según Pedro Heller Ancarola.

Este artículo junta dos fuentes. La primera es la visita que Santafé grabó en Ancali y publicó en agosto de 2026, en la que cada gerente explica su área. La segunda son las clases del Dr. Trevor DeVries (Universidad de Guelph, Canadá), referente mundial en comportamiento y nutrición de vacas en ordeño robotizado. Los datos de la granja son lo que dijo el equipo de Ancali en el video, con el nombre de quien lo dijo. La parte técnica viene del Dr. DeVries, con el estudio que cita en cada clase.

Qué es el ordeño robotizado (AMS) y cómo funciona

En un sistema de ordeño automático, o AMS, la vaca decide cuándo entra al box. El robot hace solo el trabajo que en una sala de ordeña hacen las personas. En Ancali, el médico veterinario Mauricio Castillo, gerente de operaciones, muestra la secuencia dentro del box:

AMS y VMS: ¿cuál es la diferencia?

AMS (Automatic Milking System) es la denominación general de los sistemas de ordeño automático. VMS (Voluntary Milking System) es una denominación utilizada para identificar robots de ordeño voluntario.

En Agrícola Ancali, Pedro Heller Ancarola también utiliza la sigla AMS para referirse al modelo de gestión desarrollado por la empresa, denominado Ancali Milking System, que integra tres componentes fundamentales: la vaca, las personas y el robot.

Más allá de la automatización, el objetivo es coordinar estos tres elementos para mejorar la productividad, la eficiencia operativa y el bienestar animal.

  1. Identificación y permiso. Una puerta selectora lee a la vaca y decide si tiene permiso de ordeña. En Ancali depende de los días en leche, de la producción y de un intervalo de entre 4 y 8 horas.
  2. Predipping. El brazo robótico aplica el desinfectante en los pezones.
  3. Limpieza. Una pezonera de limpieza lava y desinfecta los cuatro pezones y extrae los primeros chorros.
  4. Medición de conductividad. Durante la preparación de los pezones y la extracción de los primeros chorros de leche, el sistema obtiene información que permite identificar posibles alteraciones en la salud de la ubre. Los cambios en la conductividad eléctrica pueden servir como señales de alerta, pero no constituyen, por sí solos, un diagnóstico definitivo de mastitis.
  5. Colocación. Un láser ubica los pezones y el brazo coloca cuatro pezoneras, una por pezón.
  6. Ordeño por cuarto. La pantalla muestra la producción esperada y la real. En el ejemplo del video, la vaca esperaba 12 kg y dio 13,5 kg.
  7. Salida. El brazo se lava y desinfecta, se abren las puertas y la vaca sale sola para que entre la siguiente.
Brazo robótico ordeñando una vaca dentro del box de ordeño robotizado en Agrícola Ancali, Chile
Box de ordeño en Ancali: brazo robótico, pezoneras individuales y pantalla con la producción esperada y la real. Imagen: video de Santafé.

El Dr. DeVries resume las diferencias clave frente al ordeño convencional: la vaca define su propia frecuencia (dentro del permiso programado); la preparación del pezón es automática y muy constante; la detección y el desvío de la leche anormal dependen de sensores; el ordeño y la retirada de pezoneras se hacen por cuarto mamario; y el acceso de las personas a la ubre es más difícil, lo que complica tomar muestras y tratar a la vaca en el box (clase de manejo sanitario).

Ancali por dentro: video de la visita

La visita completa dura casi una hora y recorre la lechería, la fábrica de alimento, los silos y el tratamiento de purines. Algunos momentos clave:

  • 3:16: Pedro Heller Ancarola cuenta cómo pasaron de las rotativas a los robots.
  • 15:57: Mauricio Castillo recorre el módulo 8: camas, puertas selectoras y tráfico guiado.
  • 21:30: dentro del box de ordeño y la alimentación con pellet en el robot.
  • 32:20: Ronald Garrido explica los silos y el control de la PMR.
  • 43:03: el tablero de producción en vivo.

Ancali: una de las granjas de ordeño robotizado más grandes del mundo

Ancali está considerada una de las más grandes del mundo en ordeño robotizado.

De la rotativa al robot: la línea de tiempo según Pedro Heller Ancarola

  • 2003: inicio de la lechería estabulada. Con el crecimiento de la operación, Ancali llegó a ordeñar aproximadamente 7.500 vacas mediante cuatro salas rotativas.
  • Antes de 2014: el desgaste de las instalaciones convencionales llevó a la empresa a evaluar una renovación completa de los equipos o la adopción de una nueva tecnología. Pedro Heller Ancarola pasó aproximadamente un año en Estados Unidos estudiando sistemas de ordeño robotizado.
  • 2014: inicio del proyecto de ordeño robotizado con ocho robots, manteniendo en paralelo las salas rotativas convencionales.
  • 2015: ampliación a 16 robots, según el relato de Pedro Heller Ancarola durante la visita.
  • Posteriormente: transformación progresiva de las instalaciones existentes, adaptando los antiguos galpones y áreas de ordeño al sistema robotizado.
  • Visita de 2026: Pedro informa que Agrícola Ancali cuenta con 90 robots instalados, de los cuales 72 estaban operativos en ese momento debido a trabajos de transformación.

Actualmente, la operación combina diferentes configuraciones de instalaciones, incluyendo módulos diseñados específicamente para robots y galpones reconvertidos.

Según Mauricio Castillo, aproximadamente el 80% del sistema corresponde a instalaciones adaptadas a partir de estructuras convencionales.

Esta transformación permitió a Ancali aumentar la productividad, reducir su dependencia de mano de obra y desarrollar un modelo de gestión orientado al alto rendimiento.

Lo que Ancali dice que ganó

Según Pedro Heller Ancarola, la transformación del sistema convencional hacia el ordeño robotizado permitió alcanzar resultados importantes:

  • Producción de leche: aumento de al menos un 10% respecto al sistema convencional.
  • Mano de obra: reducción aproximada del 40% de la dotación necesaria para la operación.
  • Longevidad: incremento equivalente a aproximadamente una lactancia adicional en la permanencia productiva de las vacas.
  • Eficiencia operativa: mayor capacidad de seguimiento individual y análisis de información para la toma de decisiones.

Pedro también recuerda que, durante el desarrollo del proyecto, estableció una meta de 45 litros por vaca al día, considerada muy ambiciosa en aquel momento y posteriormente alcanzada.

La nueva meta productiva mencionada durante la visita es llegar a 60 litros por vaca al día, con aproximadamente 3,5 ordeños diarios y una mayor longevidad del rebaño.

Estos resultados y objetivos corresponden a las declaraciones de la propia empresa durante la visita.

Pedro denomina su modelo de gestión Ancali Milking System (AMS), basado en la integración de la vaca, las personas y el robot. Su mensaje central es que la tecnología, por sí sola, no garantiza resultados: la productividad depende de la gestión del sistema completo.

Cómo funciona el tráfico de vacas en Ancali

En el módulo 8, diseñado para robot, Mauricio Castillo describe un tráfico guiado milk-first (primero la ordeña):

  • La zona de camas tiene solo cama y agua. El pasillo de alimentación tiene solo comida (la PMR) y agua.
  • Para llegar a la comida, la vaca pasa por una puerta selectora. Si tiene permiso, va al área de espera y al robot. Si no, sigue directo al comedero.
  • Para volver a descansar, pasa por puertas de un solo sentido, que no la dejan volver al pasillo de comida sin pasar otra vez por la selectora.
  • Entre el 20% y el 25% de las vacas todavía hay que irlas a buscar para mantener las visitas y el uso continuo del robot.
Vaca pasando por una puerta selectora en el tráfico guiado de ordeño robotizado de Agrícola Ancali, Chile
Puertas selectoras y de un solo sentido organizan el tráfico guiado milk-first. Imagen: video de Santafé.

Menos vacas por robot para sacar más leche

Mauricio explica por qué Ancali bajó la carga. Cuando la vaca produce más, pasa más tiempo en el box: más de 7 minutos, y por encima de 8 minutos está dando 18 a 19 kg o más por ordeña. Como el tiempo del robot es finito, con demasiadas vacas en el corral no alcanzan a ordeñarlas todas, y aparecen vacas botando leche en el patio. Por eso hoy trabajan con 54 a 55 vacas por robot, y ya no con 60 o 65. Pedro Heller Ancarola habla de 45 a 50 para los objetivos de Ancali, y recuerda que el proveedor suele ofrecer 65 a 75 vacas por robot. Su mensaje: cada granja diseña su “traje a la medida” según sus objetivos.

El tablero en vivo mostraba cerca de 16,5 kg por ordeña, con unos 7,5 minutos por ordeña. Con los 2.500 kg diarios por robot que menciona Mauricio, Ancali supera la meta de 2.000 kg/robot/día o más que el Dr. DeVries presenta entre los indicadores clave de un AMS.

Una vaca hecha para el robot: el “Índice Ancali”

La granja creó su propio índice de selección, el Índice Ancali, que prioriza el largo y la posición del pezón, la ubicación de la ubre y el tamaño de la vaca. En 2014, cuenta Mauricio, había vacas demasiado grandes para entrar al box. Desde hace 5 o 6 años genotipan a todas las vacas. Hoy el 45% recibe semen para hembras de reposición y el 55% semen de carne. También destaca que son “vacas muy mansas”, y une el bienestar a una ordeña robótica tranquila.

Ordeña robótica en Chile: el contexto que muestra la visita

Mauricio cuenta que en la zona hay temperaturas bajo cero en invierno y de 30 a 40 °C en verano, por eso los galpones tienen ventiladores y humectadores. Pedro Heller Ancarola y Pablo Vázquez describen además un modelo circular: la arena se recupera del purín y vuelve a las camas, el biogás de los biodigestores genera calor y electricidad (Pedro cuenta que también abastece su flota eléctrica) y el digestato vuelve a los cultivos como fertilizante. Según Pedro, de las 6.500 hectáreas de la empresa, cerca de 4.000 producen forraje para la lechería.

Tráfico libre, guiado e híbrido: lo que enseña el Dr. Trevor DeVries

El tipo de tráfico es una de las primeras decisiones en una granja con robot, y el Dr. DeVries le dedica una clase entera.

  • Tráfico libre: la vaca elige cuándo ir al robot y al comedero, con pocas puertas. Es el más común en Canadá: 87,8% de 197 granjas con robot (Matson et al., 2021).
  • Tráfico guiado milk-first: la vaca debe pasar por el robot (o por la selectora) para llegar al comedero. Es el caso del módulo 8 de Ancali.
  • Tráfico guiado feed-first: la vaca come primero y es seleccionada para el robot al volver a las camas.
  • Híbrido: una versión modificada del guiado.

Los datos que presenta: en un estudio con 635 rebaños (Tremblay et al., 2016), el tráfico guiado se asoció a menos leche. Bach et al. (2009) mostraron que el milk-first puede reducir el consumo y el número de comidas. En 75 granjas de Ontario, el tráfico libre logró +0,37 ordeños/día, es decir, +2,1 kg de leche/día (Matson et al., 2022). La conclusión del Dr. DeVries es equilibrada: “ambos pueden funcionar bien con buen manejo”. Si el manejo falla, en el guiado las vacas hacen menos comidas y esperan más. En el libre, el productor tiene que buscar más vacas atrasadas.

Sobre la carga, el Dr. DeVries muestra que lo habitual es tener 45 a 60 vacas por robot (promedio de 48 en 197 granjas canadienses) y que la frecuencia de ordeño baja de 0,15 a 0,22 veces al día por cada 10 vacas más por unidad (King et al., 2016; Matson et al., 2022). Por encima de 60 vacas por robot aumentan las vacas atrasadas (Rodenburg y Wheeler, 2002). La decisión de Ancali de bajar la carga cae dentro de ese rango.

Salud en ordeño robotizado: ubre, cojeras y vacas frescas

Para el Dr. DeVries, la vaca que no va al robot por voluntad propia es el gran enemigo del sistema, y la causa principal es la cojera. Las vacas cojas tienen 2,2 veces más ordeños involuntarios, se ordeñan 2,78 veces al día frente a 3,08 de las sanas y producen 1,6 kg menos (King et al., 2017). En las granjas con robot de Canadá, la cama de arena se asoció a 9,3 puntos porcentuales menos de cojera clínica (Matson et al., 2022), a unas 36.700 células/mL menos y a +1,5 kg de leche/día frente a las camas orgánicas (Matson et al., 2021).

Sobre la ubre, el Dr. DeVries recuerda que el empeoramiento de la salud de la glándula mamaria tras la transición al robot “tiene poco que ver con el robot en sí”, y más con los cambios de instalación, higiene y manejo. Muestra que limpiar más veces el pasillo se asoció a un menor recuento de células somáticas: unas 7.000 células/mL menos por cada 5 limpiezas extra al día (Matson et al., 2021).

Ancali aplica varios de estos puntos, según Mauricio Castillo: cama de arena desinfectada y renovada una vez por semana, cuando también hacen diagnóstico de preñez y vacunas; barredor (scraper) funcionando las 24 horas en los pasillos, “por una cuestión fundamentalmente sanitaria y sobre todo de mastitis”; y, para un clima que va de bajo cero a 40 °C, ventiladores sobre las camas y humectadores en la línea de comida. Según Pablo Vázquez, gerente de procesos, la granja recupera cerca del 85% de la arena del purín y la reutiliza en las camas.

Camas de arena, ventiladores y pasillo con barredor automático en el galpón de ordeño robotizado de Agrícola Ancali, Chile
Camas de arena, ventiladores y barredor en el pasillo. Imagen: video de Santafé.

El Dr. DeVries también muestra que los datos del robot anticipan enfermedades. La producción y la rumia caen días antes del diagnóstico de desplazamiento de abomaso y de mastitis (King et al., 2017 y 2018). En vacas frescas, el riesgo de cetosis subclínica en multíparas fue 1,45 veces mayor en granjas con robot (Tatone et al., 2017), por eso recomienda asegurar 3 o más visitas al día y energía suficiente en ese periodo. En Ancali, el tablero muestra por patio los ordeños incompletos y las alertas de mastitis, porque, como explica el equipo frente al tablero, “a medida que se nos avanzan incompletos, no hay ordeña efectiva, pueden avanzar en mastitis”.

Nutrición en ordeño robotizado: PMR, concentrado en el robot y tablas de alimentación

Por qué la vaca va al robot

El Dr. DeVries muestra que las visitas al robot suelen coincidir con los momentos de alimentación en la PMR (Deming et al., 2013). Por eso el primer objetivo nutricional es que la vaca coma la PMR durante todo el día: forraje de alta calidad, comida siempre disponible y arrimada con frecuencia. En 197 granjas canadienses con robot, el promedio fue de 12,8 arrimes al día (Matson et al., 2021), y las granjas con arrimador automático produjeron 4,9 kg/día más que las que arrimaban a mano (Siewert et al., 2018). El concentrado del robot debe ser palatable y un pellet de buena calidad, sin finos. La harina no se recomienda.

PMR y TMR: la dieta es una sola

En el ordeño robotizado, la ración del comedero es una PMR (ración parcialmente mezclada), porque parte del concentrado va en el robot. La TMR es la ración total. El consejo del Dr. DeVries es formular la dieta completa como si fuera una TMR y recién después decidir cuánto va en el robot y cuánto en la PMR. La mezcla y la consistencia de esa PMR dependen del carro mezclador TMR.

Producción de forrajes y consistencia de la alimentación en Ancali

Según Ronald Garrido, controlador del área de producción lechera, los forrajes representan aproximadamente el 65% de la alimentación mencionada durante la visita, aunque no se especifica con claridad la base utilizada para ese porcentaje.

La empresa produce y almacena importantes volúmenes de ensilaje:

  • Ensilaje de maíz: más de 80 millones de kilogramos.
  • Ensilaje de alfalfa: aproximadamente 15 millones de kilogramos.
  • Ensilaje de avena y vicia: aproximadamente 15 millones de kilogramos.

La avena y la vicia son especies forrajeras que pueden cultivarse en asociación para producir ensilaje, especialmente durante los meses más fríos.

Ronald explica que el maíz se cosecha con aproximadamente un 40% de materia seca y que la empresa controla el procesamiento del grano durante la cosecha, realizando evaluaciones con el separador de partículas Penn State.

El contenido de materia seca de los ingredientes y la consistencia de la ración parcialmente mezclada (PMR) se monitorean regularmente.

Además, Ancali reemplazó el maíz de grano húmedo por un pellet energético elaborado con maíz y trigo, incorporado a la PMR.

Para Pedro Heller Ancarola, la alimentación representa uno de los principales factores que explican la productividad de la lechería. En su evaluación, aproximadamente el 50% del éxito productivo depende de la alimentación.

Fibra y consistencia de la PMR

Cuando parte de la energía va en el robot, la PMR necesita fibra suficiente para mantener estable el rumen y a la vaca comiendo bien varias veces al día. Mira cómo evaluarlo en los artículos sobre fibra físicamente efectiva y sobre los rangos del separador de partículas Penn State.

¿Cuánto pellet dar en el robot? La pregunta que deja Ancali

En el módulo 8 de Ancali, según Mauricio Castillo, el pellet va en el robot y lleva “básicamente toda la parte proteica y vitaminas”. El consumo promedio está entre 6 y 6,5 kg por vaca al día, desde 4 kg hasta 12 o 13 kg según la producción y las visitas. El tablero del día mostraba 6,3 kg.

La referencia que presenta el Dr. DeVries para el tráfico guiado es otra. En ese sistema, la motivación para ir al robot es la propia PMR, y la recomendación es dar menos de 3 a 4 kg de concentrado por vaca al día en el robot. En el tráfico libre, el robot entrega en promedio 4 a 5 kg y la PMR se balancea para cerca del 80% de la producción media del rebaño (clase de manejo nutricional).

¿Significa esto que Ancali está equivocada? No se puede concluir eso a partir del video, y no es la idea. Es la pregunta correcta para quien estudia el tema, y es justo lo que se discute en el curso:

  • Sustitución: la vaca come menos PMR cuando recibe más concentrado en el robot. En tráfico guiado, esa tasa llegó a 1,58 kg de MS de PMR menos por cada kg de concentrado (Hare et al., 2018), y quedó entre 0,78 y 0,89 en otro estudio (Menajovsky et al., 2018). El aviso del curso en el video lo resume: “cada kilo de pellet le resta hasta 1,6 kilos” de PMR.
  • Consumo total: según el Dr. DeVries, más concentrado solo se traduce en más leche si aumenta el consumo total de materia seca. Si no, solo se cambia forraje por concentrado.
  • Velocidad de consumo: la vaca “promedio” come unos 250 g de pellet por minuto. En un ordeño de 7 minutos eso da unos 1,75 kg por visita, y con 3 visitas, unos 5,25 kg/día (Bach y Cabrera, 2017). Con 6,3 kg y 3,1 visitas, Ancali queda en torno a 2 kg por visita (cálculo nuestro), compatible con ordeños de 7,5 minutos.
  • Producción: vacas de 48 a 51 L están muy por encima de los promedios de los estudios citados, y la propia Ancali reparte el pellet según los días en leche y la producción de cada vaca.

Cómo equilibrar PMR, pellet y tráfico en una granja real es justamente el tipo de decisión que el curso ayuda a tomar con datos.

Bovifeed: producción de pellets y control de calidad

El pellet utilizado en los robots de Agrícola Ancali se produce en Bovifeed, la fábrica de alimentos de la propia empresa.

Durante la visita, Raúl Sandoval, gerente de la planta, explica que Bovifeed tiene una capacidad de producción de aproximadamente 3.900 toneladas mensuales y fabrica 15 tipos diferentes de pellets.

La fábrica cuenta con procesos automatizados para controlar la dosificación, la molienda, la mezcla y la producción de alimentos.

Uno de los aspectos mencionados es el control de la granulometría del maíz, con un tamaño medio de partícula de aproximadamente 700 micrómetros (0,7 mm).

El tamaño de partícula influye en la superficie disponible para la digestión del almidón, aunque su efecto final depende también del procesamiento, la composición de la dieta y el manejo nutricional.

Además de abastecer la operación lechera de Ancali, Bovifeed desarrolla actividades comerciales con clientes externos, buscando diferenciar sus productos mediante la calidad nutricional y el valor generado para el productor.

Tablas de alimentación por etapa

El Dr. DeVries propone armar las tablas de alimentación del robot a partir de los requerimientos y el consumo previstos. De 0 a 10–14 días en leche, subir hasta el mínimo o el promedio. De 15 a 120 días, mantener el mínimo y aumentar por vaca según la producción. De 120 a 305 días, bajar el mínimo. En los 14 días previos al secado, reducir aún más la ración y quizá el permiso de ordeño (France et al., 2022).

Formulación: lo que cubre el módulo de nutrición

En el curso en español, el módulo 4 del Dr. DeVries cubre qué motiva a la vaca a ordeñarse sola, cómo estimular el acceso a la PMR todo el día, cómo cambia la alimentación en tráfico libre, milk-first y feed-first, pellet frente a harina, cómo debería ser la ración del robot, la alimentación variable y su rentabilidad, y los rebaños grandes. Entre las clases bono, el Dr. Bill Weiss habla de la alimentación de rebaños ordeñados con robot. Para hacer esas cuentas en el día a día, puedes formular la PMR y la ración del robot con Ruminants.AI.

¿Vale la pena el ordeño robotizado en una granja grande?

Ancali es un caso de escala poco común, y el propio Pedro Heller Ancarola tiene una visión equilibrada. Después de más de 12 años con robots, dice que, para una lechería muy grande que busca máxima productividad, los sistemas híbridos (rotativa con robots) pueden funcionar muy bien. Para granjas más pequeñas, el robot “es la alternativa que permite solucionar muchos problemas”. Su consejo es definir primero los objetivos: alto performance, menos dotación, más producción, más longevidad, sólidos distintos o mejor condición sanitaria.

El Dr. DeVries va en la misma línea. El retorno económico del robot depende de la vida útil del equipo, de la mano de obra y de la productividad (Salfer et al., 2017). Y sobre rebaños grandes es directo: falta investigación. Lo que se ve es que las granjas grandes suelen funcionar como varias granjas pequeñas lado a lado, lo que abre oportunidades, como separar lotes por número de partos. También señala que usar alimentos producidos en el campo y premezclas como ración del robot puede ser más atractivo para rebaños grandes, aunque con algún riesgo, y que el costo de peletizar a gran escala puede compensarse con los beneficios del pellet en el robot y con menos desperdicio. Ancali siguió ese camino con su propia planta, Bovifeed.

Curso en línea: Sistemas automáticos de ordeño con el Dr. Trevor DeVries

La visita a Ancali muestra que el robot no trabaja solo: los resultados vienen de las decisiones sobre tráfico, carga, cama, PMR y pellet. Eso es lo que enseña el curso, de lo básico a la práctica avanzada, en 4 módulos con el Dr. Trevor DeVries:

  • Módulo 1: introducción a los sistemas de ordeño automatizado: historia, beneficios, cambio percibido vs. real en producción y células somáticas, mano de obra y cómo rinden de verdad las granjas con AMS.
  • Módulo 2: alojamiento y manejo: tráfico libre, guiado e híbrido, datos de 197 rebaños robotizados en Canadá, vacas por unidad, densidad en el comedero y camas.
  • Módulo 3: manejo sanitario: cojeras, salud de la ubre y calidad de leche, alimentación del robot en vacas frescas y señales de producción y rumia antes de un desplazamiento de abomaso.
  • Módulo 4: manejo nutricional: motivación de la vaca, PMR, concentrado según el tráfico, pellet vs. harina, alimentación variable, rentabilidad y rebaños grandes.

La inscripción incluye 6 clases bono: Dr. Mike Hutjens (investigación en ordeño y alimentación robotizada), Dr. Barry Bradford (inflamación en vacas en transición), Dra. Marcia Endres (compost barn), Dr. Bill Weiss (alimentación de rebaños con robot), Dr. Jesse Goff (hipocalcemia) y Dr. Rick Grant (confort de la vaca). También tienes 12 meses en la Comunidad Internacional de Nutricionistas, con traducción automática, certificado digital de Santafé Agroinstituto y 7 días de garantía: si no te convence, pides la devolución dentro del plazo.

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Preguntas frecuentes

¿Cuántos robots y vacas tiene Ancali?

Según informó Pedro Heller Ancarola durante la visita de 2026 (video, 0:03:36), 90 robots de ordeño, de los cuales 72 en operación; unas 4.000 vacas en lactancia y 9.000 animales en total. El dashboard en vivo de la visita mostró unas 3.800 vacas (0:43:09–0:43:54).

¿Cuántas vacas por robot?

Pedro Heller Ancarola habla de 45–50 vacas por robot (0:12:48). Mauricio Castillo cita 54–55 (0:25:10).

¿Cuántas visitas y cuánto pellet?

Según Mauricio Castillo (0:23:30), 3+ visitas y 6–6,5 kg de pellet. El dashboard en vivo mostró 3,1 visitas y 6,3 kg de pellet (0:43:09–0:43:54). La meta de Pedro Heller Ancarola es 60 L con 3,5 visitas (0:07:15).

¿El ordeño robotizado redujo la mano de obra y aumentó la leche en Ancali?

Según Pedro Heller Ancarola (video, 0:05:24–0:05:31), +10% de leche y −40% de mano de obra. Castillo reporta 48 L sostenidos por más de 8 meses (0:27:31–0:27:51).

¿Tráfico libre o guiado?

En el tráfico libre, la vaca circula sin puertas y elige cuándo ir al robot y al comedero. En el guiado (milk-first o feed-first), puertas dirigen el flujo: en milk-first pasa por el robot antes del comedero; en feed-first come primero y es seleccionada para el robot al volver. En el curso, con un benchmark de 197 rebaños con robot en Canadá, el Dr. Trevor DeVries muestra que ambos funcionan con buen manejo: el libre tiende a lograr más visitas y el guiado exige cuidar las comidas y el tiempo de espera. Ancali usa tráfico guiado milk-first (Mauricio Castillo, 0:18:00).

Lecturas complementarias. Cooprinforma: ordeña robótica voluntaria y opciones de tráfico de las vacas; Lactanet: sistemas de ordeño automático (cap. 2); proyecto de investigación del Dr. Trevor DeVries apoyado por Dairy Farmers of Canada.

Fuentes. Visita de Santafé AgroInstituto a Agrícola Ancali (video publicado el 18/08/2026), con intervenciones de Pedro Heller Ancarola (director ejecutivo), Mauricio Castillo (gerente de operaciones), Ronald Garrido (controlador del área de producción lechera), Pablo Vázquez (gerente de procesos), Raúl Sandoval (gerente de Bovifeed) y Daniel Muñoz (gerente de finanzas). Clases del Dr. Trevor DeVries, Universidad de Guelph: introducción a los sistemas de ordeño automatizado; alojamiento y manejo; manejo sanitario; manejo nutricional en tambos con ordeño robotizado. Estudios citados en las clases: Bach et al. (2009); Bach y Cabrera (2017); Deming et al. (2013); France et al. (2022); Hare et al. (2018); King et al. (2016, 2017, 2018); Matson et al. (2021, 2022); Menajovsky et al. (2018); Rodenburg y Wheeler (2002); Salfer et al. (2017); Siewert et al. (2018); Tatone et al. (2017); Tremblay et al. (2016).

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